Tratamiento de aneurismas cerebrales

El tratamiento directo de un aneurisma arterial permite eliminar el riesgo de sangrado. A pesar del desarrollo de los medios diagnósticos de imagen, los aneurismas rara vez son diagnosticados antes del sangrado, ya que la mayoría de ellos no suelen dar síntomas evocadores hasta ésta complicación, que por otro lado es la menos deseable por la gravedad que conlleva (el 70% de los aneurismas en su evolución natural causan la muerte del paciente). Una pequeña proporción de aneurismas tienen un comportamiento clínico pseudotumoral y permite su diagnóstico antes de haber causado hemorragia. La detección de un aneurisma de forma casual (hallazgo radiológico) es excepcional en relación a la incidencia de esta patología (8-10/100.000 habitantes y año).

La eliminación de un aneurisma de la circulación es solo un hecho puntual a lo largo del proceso de la enfermedad cuando ya se ha producido un sangrado y tiene como único objetivo el evitar su resangrado. El tratamiento precoz del aneurisma tras la HSA, además de evitar el resangrado, facilita el empleo de la terapeútica antiespasmo, lo cual tiene una importancia definitiva en el resultado final del proceso.

La posibilidad de realizar un cateterismo selectivo de los aneurismas ha permitido su tratamiento endovascular, inicialmente con balones separables con o sin conservación del flujo en el vaso portador y más recientemente mediante espiras de platino (Coils) que por su mayor versatilidad y facilidad de manejo han ampliado las indicaciones del tratamiento endovascular. En algunos casos se ha recurrido al cierre mediante colas biológicas y continua una intensa investigación en nuevos materiales.

En el momento actual existen limitaciones técnicas cuando el acceso es muy tortuoso, que impide un cateterismo adecuado, pero con los nuevos microcateteres hidrófilos y a la vez mallados, cada vez hay menos limitaciones. Incluso la principal limitación, un cuello ancho aneurismático que no retiene el material de embolización, se puede superar usando otro microcateter con balón en el cuello, usando micro-stent. Para aneurismas de cuello muy ancho, e incluso con morfología fusiforme se ha introducido el uso de flow-diverter, que son stent de malla muy densa, que posibilita la trombosis del aneurisma.

Hoy en día se aceptan como indicaciones formales del tratamiento endovascular: los aneurismas del sistema vertebro-basilar, los intracavernosos, la mayoría de los gigantes y en general todos los que no han sangrado. La multiplicidad de aneurismas e incluso todos los que en la fase aguda son embolizables. Actualmente en el Hospital Miguel Servet se embolizan el 90% de los aneurismas de nuestra área y de los aneurismas del resto de Aragón, incluidos los del Hospital Clínico Universitario.

Ya hay resultados amplios a largo plazo de la estabilidad de la embolización de aneurismas cerebrales, siendo determinantes los hallazgos del estudio ISAAT, que demuestran con medicina basada en la evidencia que los aneurismas tratados endovascularmente tienen mejores resultados a corto y medio plazo que los tratados quirúrgicamente. En nuestro hospital funciona desde hace años el Comité de Patología Vascular Cerebral, que con una visión multidisciplinar, aborda los casos difíciles y se adopta un tratamiento de consenso entre los Servicios de Neurocirugía, Neurorradiología Intervencionista, Neurología, UCI, Radiocirugía,.. con clara beneficio para el paciente.

El doctor Guelbenzu ha sido nombrado Jefe de Sección de Neurorradiología Diagnóstica y Terapéutica del Hospital Miguel Servet, con obligación de dedicación exclusiva. Si desea contactar con el doctor Guelbenzu, hágalo a través del teléfono 976 765500.
  • 976 22 17 81
  • santiagoguelbenzu@gmail.com

Desarrolado por Guelbetech